La apreciación del euro y la bolsa europea

Durante estas últimas semanas hemos asistido a un movimiento de vuelta del euro. Varias han sido las principales razones para esta apreciación desde los mínimos vistos este año:

La mejora de los datos macroeconómicos en Europa. Distintos son los indicadores que hacen ser optimistas con la economía europea, desde los datos de inflación conocidos a finales de abril que muestran cierta estabilización en la mayoría de los países, hasta los PMIs conocidos durante esta semana, con buenos signos provenientes de los países periféricos y Alemania, con Francia en la parte negativa.

El repunte del crudo ayudará a que los datos de inflación suban más de lo previsto durante los próximos meses.

Las tensiones provenientes de Grecia que parecen disminuir. Si bien es cierto que una resolución final pueda llegar a demorarse más de lo que nos gustaría, también lo es que las encuestas realizadas entre los griegos muestran que la gran mayoría ha mostrado su deseo de mantenerse dentro del euro y, por tanto, marca los límites al gobierno en sus negociaciones teniendo incluso que hacer más concesiones ante sus socios europeos.

¿Quiere decir esto que el movimiento del dólar ha acabado? Es posible que el movimiento iniciado a mediados de abril dure todavía algunos días o incluso unas semanas, si finalmente los riesgos de Grecia desaparecen y los datos siguen siendo positivos; todo esto podrías hacer que el dólar llegue a la zona de 1,14 – 1,15.

Estos movimientos en la divisa están teniendo un efecto negativo en la renta variable europea, cuya evolución últimamente ha estado muy ligada. Así las cosas, estamos viendo durante este primer trimestre del año como muchas compañías están dando mejores previsiones, no sólo por el efecto divisa (por la comparación frente al primer trimestre del año 2014) sino también porque están viendo una mejora del consumo en Europa, sobre todo Alemania.

Los analistas están revisando al alza sus estimaciones para las compañías europeas y, sin embargo, con este movimiento de la divisa los inversores parece que empiezan a dudar sobre la capacidad de éstas para incrementar sus ventas con un dólar por encima de 1,12. No obstante, hay que considerar que por debajo de 1,2 la gran mayoría de las compañías europeas ganan cuota de mercado frente a sus competidores extranjeros, no debiendo preocuparnos por tanto para las posiciones actuales en renta variable europea.

 

Con la mejora de la macro en Europa, un crudo más estable y la mejora de la economía americana harán, en nuestra opinión, que la Fed esté más tranquila a la hora de iniciar la subida de tipos y genere, de nuevo, un movimiento de depreciación del euro hasta alcanzar, probablemente, los mínimos del año haciendo que las bolsas europeas renueven, probablemente, su tendencia alcista.

El PIB Potencial y el peligro de la complacencia
Comentario mensual mayo 2015

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