Principios rectores

Nuestra ventaja comparativa esencial reside en el análisis macro y de política económica, y en la determinación de cómo ese análisis ha de reflejarse en las valoraciones de las principales clases de activos (renta variable, renta fija privada, renta fija corporativa y divisas).

El hecho de que los gestores tengamos la práctica totalidad de nuestro patrimonio invertido en el fondo hace que de forma natural tengamos una filosofía de preservación de capital a medio plazo. Aunque esto no quiere decir que busquemos minimizar la volatilidad a toda costa.

Aspiramos a hacer un uso eficiente del riesgo: la velocidad de crucero del fondo en términos de volatilidad anualizada está en el 7-8% y con ese presupuesto de riesgo aspiramos a obtener rentabilidades anuales en el entorno del 8%. 

 Creemos que podemos lograr rentabilidades positivas en períodos de 12 meses en cualquier entorno de mercado. 

Pero se trata de un objetivo secundario respecto de un elemento fundamental de nuestra filosofía de inversión: nunca tendremos activos por razones tácticas si no es porque creamos que representan en sí mismos una oportunidad interesante de inversión en términos de rentabilidad-riesgo.