Gestión eficiente del riesgo

En un contexto de muy bajos tipos de interés, la obtención de rentabilidades reales positivas exige la asunción de determinados riesgos.

La rentabilidad esperada por un inversor prudente debería ser el resultado de una estrategia disciplinada de gestión del riesgo y no como ocurre en la mayoría de los casos, donde el riesgo es el resultado de un enfoque exclusivo de gestión en busca de rentabilidad.

Existen numerosas estrategias que permiten gestionar el riesgo eficientemente, pero muchas de ellas quedan fuera del alcance de la inversión tradicional: diversificación entre una mayor clase de activos, cobertura con futuros, posibilidad de posiciones cortas, etc.

La primera medida para reducir el riesgo de una cartera es poder contar con una amplia gama de activos en los que invertir, para poder así mejorar la relación rentabilidad/riesgo derivada de una óptima diversificación de activos poco correlacionados entre sí: renta variable global, renta fija soberana, renta fija corporativa y divisas.

La diversificación no debería limitarse únicamente al tipo de activo, sino incluir también distintas estrategias de inversión derivadas de la posibilidad de ponerse tanto largo como corto. Desde hace muchos años, la Gestión Alternativa viene centrándose en este enfoque de gestión de riesgo pero, lamentablemente para muchos inversores, con una serie de barreras para muchos infranqueables: falta de liquidez, falta de transparencia, comisiones muy elevadas y uso abusivo del apalancamiento. En ALINEA es nuestra filosofía superar dichos obstáculos.