Alineamiento de intereses

El elemento de partida de toda nuestra filosofía de inversión, que impregna incluso la denominación del fondo, es lograr un alineamiento total de intereses entre gestores y partícipes. 

Los gestores se comprometen a tener invertido en Alinea Global la práctica totalidad de su patrimonio financiero.

La política de retribución variable de los gestores fomenta el compromiso con la gestión prudente del riesgo y la generación de valor a medio plazo: la mitad de los bonus que eventualmente se consigan deben invertirse en acciones de la propia Alinea. Estas acciones, a su vez, han de mantenerse por un período mínimo de 3 años.

Una política de retribución como la comentada hace que si un año el fondo tuviera pérdidas los gestores no sólo no cobrarían bonus sino que verían reducido el valor de la retribución variable cobrada en el pasado (algo similar a las clawback clauses que se están imponiendo como buenas prácticas retributivas a nivel global en todo el sector financiero.)

El fondo cuenta con un Consejo Asesor cuyos miembros también tienen invertido en el fondo una parte apreciable de su patrimonio. De esta forma, pueden actuar como verdaderos “consejeros independientes”, en representación del conjunto de partícipes.